viernes 17 de octubre de 2008

chau

Estoy harta de la incompetencia y de que pienses que puedes humillarme con amenazas estúpidas. No encuentro lógica en tus quejas y ya nada de lo que hago tiene sentido, ni para ti ni para mi. Por más esfuerzos que haga todo resulta inútil porque tú no pones de tu parte.

No sé qué más esperas que haga? Hago todo lo que puedo y doy todo de mi para que esto funcione, y tú? Sólo te sientas frente a la computadora a quejarte mientras hablas con tus amiguitos extranjeros y gastas mi tiempo pidiéndome que haga realidad tus sueños de opio.

Tú bordeas los 70 y yo apenas he pasado los 20 hace 3 años y sin embargo ultimamente me siento más grande que tú la mayoría del tiempo. No entiendo cómo has podido llegar a esta edad y mantener ese grado de apoteósica inmadurez. A tu edad ya no resulta "tierno" portarse como un "niño grande" (de hecho, es bastante desagradable).

Debo decirte que hoy exploté. Probablemente no entiendas las razones que aquí voy a exponer, necesitaría de un lenguaje especial para que puedas comprenderme, en fin, eso no importa supongo, porque a fin de mes me escurriré como una sombra y saldré de tu vida para siempre, y tú saldrás de la mía y me habré quitado un gran peso de encima. Es mi deber hacerte saber que, muy contrario a lo que crees, yo no dependo de ti y si crees que yo te necesito, estás MUY equivocado, o es que acaso no te has puesto a pensar qué sería de ti si yo no hubiera llegado a tu vida? Pero eso se acabo, de ahora en adelante estarás solo, caminarás por tu propia cuenta, yo no seré más tu lazarilla, no voy a malgastar más mi tiempo contigo. Veremos entonces quién necesitaba de quién y cuánto tiempo lograrás mantenerte en pie después de mi partida, no será mucho, eso puedo asegurarlo.

Realmente en este momento ya me importa poco cuántas personas dependan o no de esto, lo único que tengo claro -y es razón más que suficiente para tirar la toalla contigo- es que esto no me hace bien a mi. Hace días no duermo tranquila, mis uñas deben estar asentadas en el fondo de mi estómago, mi cabello está reseco y opaco y tener que verte diariamente se me hace el trámite más tedioso de la vida. Estoy cansada ya de oír tus quejas y de que me culpes cada vez que el mundo se derrumba alrededor tuyo. Yo hago todo lo que puedo, pero si tú no quieres entenderlo, no es mi culpa ya.

Ya no doy más, te lo digo. Hoy me despido y espero no volver a saber más de ti, ni de tus estúpidas malas decisiones. Si no sabes hacer tu chamba, no esperes que otros la hagan por ti para luego quejarte de que todo está mal. Aprende a manejar tu empresa, tus negocios, tus cosas y deja de ser tan mandilón con tu esposa que te gritonea siempre, como y cuando quiere. Aprende ser grande como aparentas y a mi no me molestes nunca más.

Adios T, en muchos aspectos el peor jefe de la historia.


pd: y si cierras la oficina, en buena hora. De todas formas ya no quedan muchas compañías interesadas en hacer negocios contigo.